viernes, 2 de marzo de 2007

Diario de una Jamona, Estudiante de Medicina

A los diez y seis años empecé a tener ideas de lo que es una pasión.

A los diez y ciete tuve un idilio amoroso en una casa de campo.

A los diez y ocho me hacia la ilución de que me había enamorado
de un hombre ideal, que me colmaba de adulaciones.

A los veintiuno tenía mucha confianza en mi belleza y desde luego
no dudaba en realizar un matrimonio bueno.

A los veintidós desprecié una buena propocición, porque no era el
un hombre elegante.

A los veintitrés coqueteaba extraordinariamente.

a los veinticuatro estaba preocupada porque no me había casado.

A los veintiseis empecé a calcular que la cuestión de la fortuna no era
absolutamente indispensable.

A los veintiocho deseaba casarme sin pompa alguna y tener una buena
casa e hijos.

A los veintinueve estaba desesperada por casarme.

A los treinta me amedrentaba el que me pudieren llamar ¨Jamona¨.

A los treinta y uno vestía para llamar la atención.

A los treinta y dos no me gustaban los bailes....... porque se me dificultaba
encontrar pareja.

A los treinta y tres me preocupaba el por qué los hombres se alejaban
de la compañia de las mujeres juiciosas y formales, para hacerle el amor
a jóvenes coquetas.

A los treinta y cuatro tuve un disgusto con una amiga que hacía poco se
había casado.

A los treinta y cinco el despecho me dominaba, hablando mal de mis amista
des que habían contraido matrimonio y no eran felices y así encontraba
consuelo en sus pesares.

2 comentarios:

Camilo Adón Marmolejos dijo...

esta bien divertido y acorde con la pagina y los tiempos modernos

Raul mateo

mairely dijo...

me parece muy divertido el asunto de la jamona. tambien es de suma importancia que allas tomado los valores historicos de nuestro pais.y se ven muy coquetas tus niñas que Dios las bendiga. cuidate y mucha suerte.

byebye.

att. princesa.